Cómo cumplir el “Coeficiente global de transmisión de calor a través de la envolvente térmica” (coeficiente K)

En el documento “Listado HE1”, que podremos generar si hemos activado en “Opciones de cálculo” una opción que incluya el “Control de la demanda energética (HE1)” se calcula en el apartado “1.1. Condiciones de la envolvente térmica” el coeficiente global de transmisión de calor a través de la envolvente térmica (K).

Si para el edificio calculado el valor obtenido es inferior o igual al valor límite impuesto por la norma (Klím) se mostrará con fondo verde y una marca de verificación del mismo color.

Si, por el contrario, el valor obtenido supera el límite impuesto por la norma para el edificio se mostrará con fondo rojo y encontraremos un aspa roja a la derecha, con lo que fácilmente sabremos que hay un incumplimiento. En caso de incumplimiento, se deberá reducir la transmitancia de los elementos constructivos de la envolvente térmica del edificio, así como la transmitancia térmica lineal de los puentes térmicos.

Debajo del valor final el programa muestra en una tabla los datos de entrada para el cálculo del “Coeficiente global de transmisión de calor a través de la envolvente térmica (K)”. Así, podemos ver cómo se descompone en 5 categorías (fachadas, suelos en contacto con el terreno, cubiertas, huecos y puentes térmicos). Para cada una de estas categorías podemos comprobar la superficie que suponen en el edificio [m2], el coeficiente parcial de transmisión de calor [W/(m2*K)] y, por último, el porcentaje que supone cada categoría en el coeficiente de transmisión de calor. Como complemento a esta tabla, se incluye un gráfico circular en el que se representa el porcentaje anteriormente mencionado.

De esta forma, el usuario tiene información como para decidir dónde (fachadas, suelos en contacto con el terreno, cubiertas, huecos o puentes térmicos) le conviene actuar.

Además, en el apartado “3. DESCRIPCIÓN GEOMÉTRICA Y CONSTRUCTIVA DEL MODELO DE CÁLCULO” el programa lista de forma detallada los resultados calculados para las fachadas, suelos en contacto con el terreno y cubiertas (en el apartado 3.1.1. Cerramientos opacos), para los huecos (en el apartado 3.1.2. Huecos) y para los puentes térmicos (en el apartado 3.1.3. Puentes térmicos). Así el usuario tiene todos los datos necesarios para evaluar el comportamiento del edificio y, si realiza cambios en la envolvente (transmitancias o superficies) y vuelve a lanzar la simulación, puede comprobar el efecto de los cambios en el resultado.

Para más información sobre los puentes térmicos lineales, se recomienda consultar la respuesta a la pregunta “El puente térmico no está correctamente definido”. En el momento de la definición del puente térmico, conviene que la transmitancia térmica lineal del mismo sea lo más baja posible. Los puentes térmicos pueden llegar a suponer una transmisión de calor muy importante hacia el exterior. El diseño de los encuentros constructivos debe estar convenientemente estudiado en el proyecto (por ejemplo, evitando interrupciones del aislamiento) para poder justificar la utilización de valores reducidos de transmitancia térmica lineal.